|
|
ALIMENTACIÓN Ya
desde antes del nacimiento debemos decidir que tipo de alimentación le vamos
a dar a nuestro hijo, puesto que, en gran parte, de la firmeza de nuestra
decisión y del conocimiento de la técnica de alimentación, va a depender el
éxito o fracaso de la lactancia materna. Para tomar
una correcta decisión es necesario conocer las dos alternativas: lactancia
materna o lactancia artificial. La lactancia materna es siempre la elección
más aconsejable; podemos afirmar que la leche materna es el único alimento
especialmente adaptado a las necesidades de nuestro bebé y todas las madres,
salvo escasas excepciones, pueden conseguir lactar a su hijo. Solamente
cuando esta no sea posible, deberemos considerar la segunda opción, la
lactancia artificial con leche adaptada a partir de leche de vaca. Comenzaremos
hablando de la lactancia materna, para ello es imprescindible conocer las
ventajas de la leche humana sobre las llamadas leches de inicio o leches
artificiales. VENTAJAS
NUTRICIONALES: La leche materna es la única cuya
composición se adapta exactamente a las necesidades nutritivas del recién
nacido. Su contenido en proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y
un largo etcétera de nutrientes, es el ideal para el correcto desarrollo del
bebé. Como es un elemento vivo, su composición se va adaptando a las
diferentes necesidades del niño. La leche no solo varía a lo largo del
crecimiento, si no que su composición se modifica dentro de una misma tetada.
Al principio de la misma, es más líquida y dulce, lo que sirve para calmar la
sed del lactante, según va avanzando la toma, se torna más rica en grasa y va
espesando, este hecho tiene gran importancia en la sensación de saciedad y
por tanto en la regulación del apetito. VENTAJAS
DIGESTIVAS: Además de aportar los nutrientes
de forma exacta y equilibrada, la leche materna aporta también las enzimas
necesarias para su digestión. Así la inmadurez natural del aparato digestivo
del recién nacido se ve compensada por la ayuda que le viene de la leche
materna, evitando que algún nutriente pueda tener alguna dificultad para ser
digerido o asimilado. La temperatura y la concentración son siempre las
correctas. VENTAJAS
INMUNOLÓGICAS: El aparato digestivo del niño
es una posible puerta de entrada de infecciones. Para evitar la contaminación
por bacterias patógenas, la leche materna suministra unos factores
inhibidores de crecimiento de estos visitantes indeseables. Por otra parte,
en el intestino del niño es conveniente que crezcan unas bacterias
beneficiosas que le ayudan en su digestión (Lactobacilo).
Pues bien, la leche materna aporta un factor de crecimiento para favorecer el
desarrollo de este bacilo fundamental de la flora intestinal. Existen también factores
inhibitorios de crecimiento de otros agentes patógenos extradigestivos
cuya acción se está estudiando. La
posibilidad de presentar alergias es muchísimo menor con la leche materna, no
olvidemos que las leches artificiales se obtienen a partir de la leche de
vaca, por lo tanto es mucho más fácil presentar alergias a un producto
obtenido de un animal de distinta especie. VENTAJAS
PSICOLÓGICAS: La lactancia
materna deseada es una de las sensaciones más gratificantes para una madre.
La relación íntima que se establece entre madre e hijo refuerza los lazos
afectivos de ambos, estableciéndose una vinculación especial que aporta
confianza y sensación de protección. VENTAJAS
PARA LA MADRE: Las
secreciones hormonales que se desencadenan por el hecho de dar de mamar al
bebé, tienen repercusiones positivas en el retorno del útero a su tamaño
original, disminuyendo además la severidad y el tiempo de la "depresión
post-parto". Con un cuidado adecuado de la mama, se evitará la pérdida
de turgencia y de la estética después de terminar la lactancia. Estudios
recientes demuestran que el cáncer de mama, tiene una incidencia mucho menor
en las mujeres que han dado de mamar. VENTAJAS
ECONOMICAS: Son obvias. ( Como dato anecdótico, señalar que en el momento actual
el coste de una lactancia artificial en el primer semestre ronda las 60.000 pts). La lactancia
artificial no tiene ninguna de las ventajas anteriormente expuestas. Si por
cualquier razón se elige ésta forma de alimentar al bebé, nadie mejor que el
pediatra para aconsejar su metodología. INICIO
DE LACTANCIA Si has
escogido la lactancia materna para alimentar a tu hijo, procura informar de
ello a tu ginecólogo y a la comadrona, para que nada mas
nacer el niño, lo pongan encima de tu cuerpo procurando que su piel y la tuya
entren en contacto. Si puede ser, en ese mismo momento aplica su boquita a tu
pecho y déjale succionar. Es un hecho demostrado que un contacto precoz del
niño con el pecho de la madre, desarrolla una "subida" de leche más
rápida y una lactancia mas prolongada. Si por cualquier causa no lo pudieras
realizar, no te preocupes, pero intenta ponerlo en tu pecho lo más
rápidamente posible. Si el parto ha sido por cesárea, tendrás que esperar un
poco mas, pero la lactancia también se desarrollará
de forma satisfactoria ya lo verás. En el caso de
que lo alimentes con lactancia artificial también debes procurar el contacto
con tu hijo inmediatamente después del parto, ofreciéndole el primer biberón
cuando estés en la habitación y lo antes posible. En los dos
casos, la frecuencia de las tomas debe ser establecida por el niño, olvídate
de las tres horas, dale de comer cada vez que te lo pida, poco a poco se irá
regulando y estableciendo periodos de sueño - vigilia más definidos y
espaciados. Intenta tener
a tu hijo siempre en la habitación, no dejes que se lo lleven al nido, hoy en
día casi no existen en los hospitales, pero en algunas clínicas privadas,
todavía separan a los hijos de sus madres durante algunas horas "...
para que podáis descansar". Si puedes
evítalo, el niño estará siempre mejor a tu lado
|